El futuro del automóvil a corto plazo

En la actualidad el sector automovilístico se encuentra en un estado de agitación. Esto se debe a la combinación de varios factores. Las grandes corporaciones han abandonado la filosofía de vender la mayor cantidad de autos posibles, para adoptar un enfoque de obtener el mejor rendimiento por cada uno de ellos, aunque deba reducir el número de vehículos producidos y comercializados.

Además, la legislación europea que promueve la electrificación total y una nueva visión de la movilidad ha obligado a las compañías a diseñar estrategias modernas para satisfacer tanto las demandas de los legisladores como las necesidades de los usuarios. Intentaremos responder algunas de las preguntas sobre el futuro del automóvil y la movilidad a largo plazo. En algunas ocasiones tendremos que especular, pero también adelantaremos algunas de las ideas que están tomando forma en el mundo de la industria automotriz.

¿Aumentará el precio de los vehículos en un futuro cercano?

Es probable que los precios de los coches nuevos se seguirán incrementando, ya que ha habido aumentos de más del 10% en los últimos dos años. La inflación a nivel mundial es una de las principales causas, ya que afecta al precio de los materiales necesarios para construir los coches, como el litio de las baterías de los modelos eléctricos, y a la energía, que se encareció debido a la guerra entre Rusia y Ucrania y se ha mantenido elevado desde entonces.

fabricando coches

Aunque la producción de coches eléctricos se estabilice y los componentes se estandaricen, lo cual disminuiría los precios al aumentar el volumen, también es cierto que, debido a regulaciones medioambientales y de seguridad cada vez más estrictas, los coches deberán incorporar tecnologías cada vez más avanzadas y costosas, especialmente en el caso de los vehículos de combustión, que seguirán fabricándose hasta el año 2035; por lo tanto, los precios seguirán aumentando.

En los últimos años, las grandes empresas han tenido que invertir grandes cantidades de dinero tanto en investigación y desarrollo para crear la nueva generación de vehículos eléctricos, como en la adaptación de sus fábricas para la producción de estos vehículos. Esto les ha obligado a construir enormes plantas de producción de baterías. Estas empresas también quieren reducir su dependencia de los suministros que llegan de Asia, principalmente de China, por lo que tendrán que invertir significativamente en la producción de baterías y motores eléctricos, lo que afectará el precio final de los vehículos.

¿Es viable el proceso de electrificar la totalidad de los vehículos?

No, la tecnología actual de baterías no será suficiente para lograr los objetivos de emisiones cero propuestos por la Unión Europea para el año 2035. Existen numerosas voces tanto dentro como fuera de la industria que alertan de la necesidad de encontrar alternativas a la tecnología de los vehículos eléctricos de batería de iones de litio, debido a la escasez y dificultad de extracción de este material, lo cual significa un proceso altamente contaminante. El desarrollo acelerado de la electrificación y mejoras en la tecnología actual de baterías no deben convencernos de que esta es la fórmula definitiva.

Es necesario desarrollar tecnologías que permitan la generación y almacenamiento de energía de forma ecológica y sostenible, con un proceso de producción respetuoso con el medio ambiente y que permita el reciclado completo cuando llega el final de su ciclo de vida. Por el momento, los vehículos eléctricos de batería son la única tecnología que garantiza emisiones cero en el año 2035, por lo que será la solución adoptada de manera inmediata por los fabricantes. Aunque, si se mantiene esta única opción, se ha previsto que el litio agotaría sus recursos en un plazo de 25 años, por lo que hay que comenzar a considerar alternativas.

¿Se podrá conseguir la electrificación completa anunciada para 2035?

Los fabricantes tendrán que hacer frente a la gran interrogante de cómo abordar la electrificación a nivel internacional. Mientras que en algunos países, como China o Europa, este asunto se ha convertido en una prioridad, en Estados Unidos la electrificación seguirá en proceso durante mucho tiempo. En Japón, posiblemente, se optará por el hidrógeno como alternativa, pero en otros mercados a nivel mundial, como los de América Latina, el sudeste asiático, la India o África, la electrificación todavía no se ha abordado o es residual.

banco de baterias automóvil

En Europa, se observan diferencias en la velocidad de aplicación del proceso de electrificación. Alemania, Países Bajos, los Países Escandinavos e incluso Francia están avanzando de acuerdo con los planes previstos, mientras que en países del este y del sur del continente, como España, será difícil alcanzar el año 2035 con un parque de vehículos completamente eléctrico. Las principales dificultades que España enfrenta son el precio cada vez mayor de los vehículos eléctricos, que dificultará la renovación del parque, el alto porcentaje de viviendas en vertical que hace difícil la instalación de un punto de recarga para el 70% de los usuarios de vehículos, y la falta de una política de Estado que priorice la electrificación.

Dada esta situación, es probable que los políticos europeos que han aprobado la prohibición de la venta de vehículos de combustión interna para el año 2035 deban reconsiderarla, o al menos retrasarla. En este caso, los principales afectados serían los fabricantes de automóviles, muchos de los cuales han anunciado una transición anticipada al mundo eléctrico y que podrían quedarse fuera de un mercado de vehículos híbridos que se esperaba que fuera muy breve, pero que podría extenderse en el tiempo.

¿Que pasará con los modelos híbridos a medio plazo?

Ahora que el Euro 7 ha sido superado, lo que se temía que sería mucho más exigente para los vehículos con motor de gasolina y híbridos, parece claro que será una tecnología de transición muy útil hasta al menos 2035. Las marcas que invierten en vehículos híbridos, como Toyota, Honda, Renault, Hyundai y Kia, destacan constantemente las ventajas de esta electrificación parcial y seguirán desarrollando esta tecnología, especialmente en países como América Latina, Asia o África, donde es una tecnología con mucho futuro como primer paso hacia una electrificación todavía considerada muy lejana.

Coche híbrido

En su presentación de nuevos productos para 2023, Toyota también discutió sobre su estrategia a largo plazo. La marca japonesa presentó un interesante estudio que plantea la utilidad de los coches híbridos como una transición hacia una electrificación completa, especialmente como una forma de renovar el parque automovilístico y reducir drásticamente los niveles de contaminación. Toyota sostiene que con 100 kWh de batería, se puede crear un coche eléctrico, 10 coches híbridos enchufables o 100 coches híbridos convencionales. Además, para una estrategia de reducción de CO2, un coche eléctrico reemplazaría un coche térmico contaminante, 10 plug-in reemplazarían 10 térmicos y 100 híbridos reemplazarían 100 coches de combustión. El ahorro de CO2 de esos 100 híbridos respecto a los térmicos reemplazados es mucho más significativo que el ahorro que se obtiene con un solo coche eléctrico.

Si consideramos los emisiones totales del ciclo de vida de un automóvil, el híbrido y el eléctrico no difieren mucho entre sí, por lo que la hibridación masiva se presenta como una solución razonable. Si la Unión Europea optara por esta alternativa, los híbridos tendrían buen futuro en esta región. No obstante, los legisladores comunitarios no parecen estar muy interesados en este asunto, sobre todo ahora que los fabricantes alemanes han puesto su foco en la electrificación pura.

¿Puede el hidrógeno ser una opción viable frente a la electrificación?

Es totalmente posible hacer el cambio en el transporte, como camiones y furgonetas, al uso de vehículos eléctricos. Muchos profesionales creen que esta es la mejor manera de avanzar, a pesar de los avances de Tesla con su cabeza tractora eléctrica. Se puede establecer de forma rápida una red de distribución de hidrógeno por las principales carreteras europeas. El cambio gradual de la actual flota de camiones por vehículos de pila de combustible alimentados por hidrógeno también es viable y se podría realizar en un par de décadas.

Banderola cargadores de hidrógeno

Las grandes empresas de distribución con flotas de furgonetas pueden beneficiarse de la reconversión al hidrógeno, siempre y cuando se produzca en el mismo lugar para evitar logísticas, generado a partir de energía eléctrica de fuentes renovables para garantizar la neutralidad de carbono. Dimensionar y darle la capilaridad necesaria a la red de distribución para atender parte del parque automovilístico sería sencillo, sin embargo, plantear el hidrógeno como una solución alternativa a los eléctricos de batería en el corto plazo es más complicado.

Además, deberíamos solucionar un debate técnico: ¿usar una pila de combustible o usar directamente el hidrógeno como combustible? La pila presenta el inconveniente de su alto costo y de la escasez de materiales necesarios para fabricarla, lo cual limitaría su producción a gran escala. Por otro lado, el uso directo del hidrógeno, lo que permitiría aprovechar la tecnología de motores existente con una adaptación relativamente sencilla, tiene el problema de generar emisiones de CO2 a causa de la combustión, y de que su rendimiento energético es bajo. En cualquier caso, es una tecnología en la que las compañías deberán seguir insistiendo.

¿La forma en que nos movemos cambiará en el futuro?

Debido al aumento de precios de los vehículos, muchas familias ya no podrán permitirse la compra de un automóvil nuevo. Esto afectará también a los jóvenes y personas mayores, que no puedan obtener uno. Por eso, estas nuevas generaciones tendrán que buscar otras alternativas: el coche compartido, pago por uso, suscripciones de corta duración o renting de particulares, que serán muy populares en los próximos años. Esto se debe a que están acostumbradas a pagar una cuota mensual para obtener contenido de música y vídeo, alquilar una casa en lugar de comprarla y usar otros métodos de pago.

En el futuro, los fabricantes de vehículos se convertirán en empresas de servicios de movilidad, ofreciendo a los usuarios la posibilidad de pagar por un servicio mensual sin preocupaciones, con opciones complementarias opcionales. La propiedad de los vehículos estará a cargo de la marca o de sus empresas filiales de administración de grandes flotas, que los alquilarán a los clientes a través de rentings de un vehículo específico o de servicios de movilidad personalizados de acuerdo con sus necesidades. Por otro lado, aquellas personas con recursos limitados que hoy en día adquieren vehículos usados baratos encontrarán una oferta reducida, pero sin embargo tendrán la posibilidad de obtener rentings de vehículos usados, mantenidos y restaurados, si es necesario, por el propio fabricante, a precios más asequibles que cuando eran nuevos. Estos rentings de coches de 4, 8 o 12 años cubrirán las necesidades de la mayoría de los usuarios y mantendrán parte de los beneficios de la forma en que se comercializan actualmente, es decir, todo incluido, con garantía, seguro y mantenimiento.

¿Cómo seran las ventas de coches en el futuro?

Actualmente, algunas compañías están cambiando el contrato de sus concesionarios, transformándolos de tiendas a simplemente comisionistas. Esto significa que hay dos maneras de llegar al cliente final con un vehículo. El primer método es el que se ha usado en la mayoría de marcas: el concesionario compra el auto a la compañía y lo vende al usuario, estableciendo así una relación comercial directa con el comprador, donde puede ajustar el margen de beneficio para ofrecer mejores condiciones. Además, el concesionario puede ofrecer otros servicios relacionados al coche como financiamiento, reparación y mantenimiento. La segunda forma es la del concesionario como distribuidor, donde el concesionario actúa como un comisionista. Aquí, el cliente hace y paga el pedido directamente a la marca a través del concesionario, el cual recibe una compensación pactada con la marca por sus servicios. En esta situación, el precio es establecido por la marca y el concesionario no puede cambiarlo.

Los concesionarios no están contentos con esta fórmula ya que les impide mucha flexibilidad en el negocio, sin embargo, para las marcas, el futuro está en este modelo por varias razones. La primera es que, al conservar la propiedad del vehículo en operaciones de renting posteriores, la venta se elimina y el concesionario debe centrarse en la interacción con el cliente, entrega, mantenimiento y servicios adicionales. Además, el aumento de las operaciones en línea, en las que el comprador compra directamente al fabricante y recoge el vehículo en el concesionario, solo interviniendo en la entrega, hace que las compañías necesiten acabar con la disparidad de precios y ofertas continuas. Esto significa que el fabricante debe tener la capacidad de establecer un precio único que solo pueda ser reducido en una oferta en línea genérica.

¿Qué consecuencias tendrán estos cambios en el sector automovilístico español?

Aún es temprano para evaluar el proceso de electrificación de la industria automotriz española, sin embargo, es obvio que esta se jugará su futuro en los próximos años. Los grupos Volkswagen, Stellantis, Ford, Mercedes-Benz y Renault tienen instalaciones en España que son algunas de las más competitivas de Europa y estas están aseguradas por modelos asignados para los próximos años. Pero, a mediano plazo, será necesario llevar a cabo una transformación completa para poder producir vehículos eléctricos, lo cual ya está en marcha. Algunas fábricas, como las de Stellantis en Madrid, Vigo y Zaragoza y la de Mercedes en Vitoria, ya producen coches 100% eléctricos, mientras que en el resto se han hecho versiones híbridas o híbridas enchufables. Las instalaciones del grupo Volkswagen y la de Ford tienen ya asignada la plataforma eléctrica pequeña para la construcción de diferentes modelos y el anuncio de la primera gran fábrica de baterías en España, en Sagunto, confirma que el proceso de adaptación de las plantas españolas sigue los plazos previstos.

Taller coches

No debemos celebrarlo demasiado, ya que aún hay mucho trabajo por hacer para mejorar la competitividad de nuestras fábricas en un entorno de mayor competencia internacional. La llegada de fabricantes nuevos, muchos de ellos de origen chino, los volúmenes de producción que bajan, y la falta de control de los Gobiernos españoles sobre las decisiones de las fábricas, son otros problemas a tener en cuenta. Si hay una recesión, los grandes fabricantes priorizarán sus plantas en sus países de origen para prevenir problemas sociales. Por lo tanto, una política gubernamental decidida en apoyo de la industria, la segunda industria nacional después del turismo, sería muy bienvenida.

¿ Y qué coche debería comprarme en la actualidad?

En 2023, la llegada de áreas de baja emisión que prohíben el acceso a los núcleos urbanos de ciudades de más de 50.000 habitantes a los vehículos sin etiqueta, debería acelerar la renovación del parque automovilístico. Sin embargo, el precio de los vehículos nuevos y de segunda mano con etiqueta podría hacerlo complicado. Las regulaciones seguramente seguirán siendo cada vez más estrictas y ninguna etiqueta nos protegerá de esto, ya que muchos ayuntamientos procurarán reducir no solo el impacto medioambiental sino también la circulación de vehículos en sus calles. Aquellos que necesiten un automóvil eléctrico, para recorridos cortos dentro de la ciudad, con pocos viajes largos al año y con un enchufe en el hogar, especialmente si es alimentado con paneles solares, pueden dar el paso a la electrificación.

En renting, mejor que en compra, de cara a evitar la incógnita de la depreciación dentro de unos años de un eléctrico de batería. Para los que necesiten hacer muchos kilómetros, un híbrido es la mejor opción, sea o no enchufable, por sus consumos de diésel y sus etiquetas medioambientales ECO o CERO. Y los que no lleguen a poder pagar lo que vale un coche electrificado, tienen híbridos ligeros con el regalo de la etiqueta ECO para salir del paso. En cualquier caso, y teniendo en cuenta que las incógnitas son tantas, mi consejo es que compréis el coche que más os guste, siempre, claro está, que podáis pagar.

Si quieres evitar el riesgo de una depreciación significativa en un auto eléctrico, la mejor opción es alquilarlo en lugar de comprarlo. Si necesitas hacer muchos kilómetros, lo mejor es optar por un vehículo híbrido, con o sin enchufe, que te permita ahorrar combustible y tener una etiqueta medioambiental ECO o CERO. Si tu presupuesto no alcanza para un coche electrificado, los híbridos ligeros también tienen la etiqueta ECO para satisfacer tus necesidades. En cualquier caso, teniendo en cuenta la incertidumbre que rodea esta decisión, mi consejo es que compres el coche que puedas pagar.

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