El declive del coche eléctrico en su primera época

En la primera parte de la historia de los coches eléctricos hablamos de su origen en los albores del siglo XIX y la forma en que se desarrolló esta tecnología hasta la Primera Guerra Mundial, momento en el que su popularidad comenzó a disminuir.

¿Qué ocurrió para que el coche de combustión se impusiera al eléctrico?

Los vehículos de motor de combustión se hicieron populares debido a su bajo costo, aunque hay otras explicaciones para su éxito. Esto se debió al invento de la cadena de montaje por parte de Henry Ford, lo que permitió que los automóviles a gasolina fueran más baratos que los eléctricos, que se fabricaban de forma artesanal. Además, el hallazgo de grandes reservas de petróleo en Estados Unidos hizo que el combustible fuera más barato.

Coche eléctrico antiguo repostando
Coche eléctrico antiguo repostando

Durante la Primera Guerra Mundial, los coches eléctricos no eran una buena opción para el frente de batalla debido a su limitada potencia, autonomía y velocidad, así como a la lentitud en la recarga de la tecnología, que era demasiado primitiva para un conflicto bélico. Además, con el desarrollo de la red de carreteras en Estados Unidos, el repostaje rápido se volvió imprescindible para recorrer largas distancias. Para empeorar las cosas, el descubrimiento de petróleo en Texas y otros lugares del mundo hizo que el precio de la gasolina bajara drásticamente. Esto hizo que el coche eléctrico quedara olvidado durante muchos años.

El resurgir del coche eléctrico

Debido a los estragos de la Segunda Guerra Mundial, el petróleo se convirtió en el bien más preciado, provocando restricciones de combustible para todos. Sin embargo, debido a esta situación, muchas marcas comenzaron de nuevo a explorar la movilidad eléctrica como una posible solución, creando numerosos prototipos para intentar reintroducir el coche eléctrico en el mercado.

En esos tiempos surgió una gran cantidad de proyectos interesantes, destacando el CGE Tudor Eléctrico, que fue capaz de recorrer una distancia de 250 km sin cargar la batería, a una velocidad de 42 km por hora. El VLV, el primero modelo 100% eléctrico de Peugeot, el Pegaso Eléctrico desarrollado por el ingeniero militar español Guillermo Menéndez de Aulestia, director de Autarquía, un proyecto que no pasó de su fase de prototipos, y el Tachikawa Tama, una camioneta eléctrica que permitía cambiar la batería por otra, ya cargada, en vez de enchufarla a la red eléctrica. Este fue seguido por otros prototipos experimentales 100% eléctricos en las décadas posteriores.

Los coches eléctricos de los años 60

A principios de los años 60 el coche eléctrico comenzó a aumentar en popularidad. Por ejemplo, la Henney Motor Company desarrolló el Henney Kilowatt, construido sobre la base de un Renault Dauphine. Asimismo, Propulsion Corporation de Michigan creó los Mars 1 y 2, con un alcance de entre 110 y 190 km, a partir de un Renault Dauphine y un Renault 10. Estos vehículos obtuvieron cierto éxito, tanto que llegaron a tener cargadores rápidos instalados en 5 hoteles Holiday Inn entre Chicago y Detroit en 1967, con capacidad para cargar el 80% de la batería en 46 minutos. En el mismo año, Ford diseñó el Komuta, un automóvil eléctrico urbano con una autonomía de 64 km y una velocidad máxima de 60 km/h. Sin embargo, nunca llegó a los concesionarios.

Renault Dauphine
Renault Dauphine

Sin embargo, ya se empezaba a gestar un concepto muy actual, como el de los urbanos 100% eléctricos. Otro ejemplo es el Austin Mini Countryman 100% eléctrico, un vehículo desarrollado por la Associated Electrical Industries de Manchester, que sigue existiendo y funcionando como el primer día. Los años 60 terminaron con las miradas puestas en la Luna, con la llegada de Estados Unidos a nuestro satélite natural en 1969. Pero solo dos años después, ya en pleno apogeo de la carrera espacial, fueron los astronautas David Scott y James Irwin los que se subieron en el primer automóvil diseñado para surcar la superficie lunar, el LRV, un vehículo un vehículo 100% eléctrico y desarrollado por Delco Electronics y Boeing. Y nosotros volveremos a hablar de la evolución y las curiosidades que rodean al coche eléctrico en el próximo artículo de nuestra sección de historia del coche eléctrico, en el que responderemos a la pregunta ¿Por qué ha tardado tanto en llegar la movilidad eléctrica a nuestros días?.

Mientras la carrera espacial alcanzaba su punto más álgido con la llegada de Estados Unidos a la Luna en 1969, se gestaba la idea de los vehículos 100% eléctricos. Un buen ejemplo de ello es el Austin Mini Countryman, desarrollado por la Associated Electrical Industries de Manchester. Dos años después, el LRV de Delco Electronics y Boeing era la primera creación diseñada para recorrer el satélite natural. En el siguiente artículo de nuestra sección de historia, trataremos sobre el retraso de la movilidad eléctrica hasta nuestros días.

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