BMW está trabajando en una nueva generación de vehículos compactos que ampliará su oferta eléctrica durante los próximos años. Entre las novedades que prepara el fabricante alemán destaca el futuro BMW i1, un modelo completamente nuevo que convivirá con el actual Serie 1 y que llegará al mercado con una filosofía técnica muy diferente.
La llegada del nuevo compacto eléctrico está prevista para 2028 y supondrá un importante cambio respecto a la estrategia utilizada actualmente por BMW en sus modelos de acceso. El futuro BMW i1 utilizará una arquitectura específica para vehículos eléctricos y recuperará una característica que durante décadas ha formado parte de la identidad de los compactos más deportivos de la marca.
Un BMW i1 completamente diferente
El futuro BMW i1 no será simplemente una versión eléctrica del Serie 1 actual. El fabricante alemán está desarrollando el modelo sobre una arquitectura completamente diferente, diseñada desde el principio para vehículos eléctricos.
Esta decisión permitirá a BMW aprovechar mejor las posibilidades que ofrece un sistema de propulsión eléctrico. La plataforma estará preparada para integrar una batería de gran capacidad, motores eléctricos más eficientes y diferentes soluciones destinadas a mejorar tanto la autonomía como las prestaciones.
El nuevo compacto convivirá con el Serie 1 de combustión, por lo que BMW tendrá dos propuestas diferentes dentro de uno de los segmentos más importantes del mercado europeo.
Regresa la propulsión trasera
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que BMW podría recuperar la propulsión trasera en un compacto eléctrico. Esta configuración ha sido una de las características más recordadas por los aficionados a la marca.
Las generaciones anteriores del Serie 1 destacaron precisamente por ofrecer una arquitectura de propulsión trasera, algo poco habitual entre los compactos europeos. Con el nuevo BMW i1, esta filosofía podría regresar gracias a las posibilidades que ofrecen las nuevas plataformas eléctricas.
La utilización de motores eléctricos también facilita la creación de versiones con tracción total mediante la incorporación de una segunda unidad en el eje delantero. De esta manera, BMW podría ofrecer diferentes niveles de potencia y configuración.
Una plataforma eléctrica completamente nueva
El futuro compacto estará basado en una arquitectura eléctrica de nueva generación. Esta plataforma permitirá desarrollar vehículos con diferentes carrocerías y tamaños, además de ofrecer una mayor flexibilidad para incorporar nuevas tecnologías.
La batería será uno de los componentes fundamentales. BMW trabaja en nuevas soluciones que deberían mejorar la densidad energética y reducir los tiempos necesarios para realizar recargas.
El objetivo es conseguir un coche eléctrico que no solamente sea eficiente en ciudad, sino que también pueda utilizarse cómodamente en viajes largos. Para ello, la autonomía y la velocidad de carga tendrán un papel fundamental.
¿Habrá un BMW i1 M?
Una de las posibilidades que más interés está generando es la llegada de una variante deportiva. BMW podría aprovechar las características de la nueva plataforma para desarrollar una versión de altas prestaciones inspirada en la división M.
Aunque todavía no existe una confirmación definitiva sobre esta variante, las posibilidades son especialmente interesantes. Un compacto eléctrico con propulsión trasera, una elevada potencia y un chasis desarrollado para ofrecer una conducción deportiva podría convertirse en uno de los modelos más atractivos de la gama.
Una hipotética versión BMW i1 M permitiría recuperar el espíritu de los compactos deportivos de la marca adaptándolo a la nueva era eléctrica.
El Serie 1 seguirá en la gama
El lanzamiento del nuevo modelo no supondrá necesariamente la desaparición inmediata del Serie 1 actual. BMW pretende que ambos vehículos convivan en el mercado, ofreciendo diferentes alternativas a los compradores.
El Serie 1 continuará dirigido a quienes todavía prefieren los motores de combustión o las tecnologías electrificadas convencionales, mientras que el BMW i1 se posicionará como una alternativa completamente eléctrica y tecnológicamente más avanzada.
Esta estrategia permitirá a BMW mantener presencia en un segmento muy competitivo mientras avanza progresivamente hacia la electrificación.
Un compacto eléctrico para 2028
La llegada del BMW i1 está prevista para 2028 y todavía quedan varios detalles por conocer. Sin embargo, el proyecto apunta a un cambio importante en la estrategia de BMW dentro del segmento compacto.
Una arquitectura específica, posible propulsión trasera, tecnología eléctrica de nueva generación y la posibilidad de una versión deportiva podrían convertir al futuro modelo en uno de los lanzamientos más interesantes de la marca alemana.
Si BMW consigue trasladar al nuevo coche eléctrico las sensaciones de conducción que han caracterizado históricamente a sus modelos compactos, el futuro i1 podría convertirse en una referencia entre los eléctricos deportivos de pequeño tamaño.