La movilidad sostenible es una de las principales preocupaciones de la sociedad actual. La necesidad de reducir las emisiones de gases contaminantes y de encontrar fuentes de energía renovables y eficientes ha llevado a la industria del automóvil a buscar nuevas soluciones.
En este contexto, el coche de hidrógeno se presenta como una alternativa ecológica y eficiente a los motores de gasolina y diésel. En este artículo, analizaremos las ventajas y desventajas de los coches de hidrógeno y su papel en el futuro de la movilidad sostenible.

¿Qué es un coche de hidrógeno?
Un coche de hidrógeno, también conocido como pila de combustible, es un vehículo que utiliza hidrógeno como combustible para generar electricidad y propulsar el motor. El hidrógeno se combina con oxígeno en la pila de combustible, generando electricidad y agua. La electricidad se almacena en las baterías que alimentan el motor, mientras que el agua restante se expulsa por el tubo de escape en forma de vapor. El repostaje de combustible es similar al de los coches de gasolina y diésel, y el tiempo de repostaje es inferior al de los coches eléctricos, tardando unos cinco minutos en comparación con las cinco u ocho horas que tardan los eléctricos.
¿Qué ventajas tiene un coche de hidrógeno para el medio ambiente?
La principal ventaja de los coches de hidrógeno es la eliminación de las emisiones de CO2. Un coche de hidrógeno no produce nada de dióxido de carbono. El único residuo obtenido de unir oxígeno e hidrógeno en la pila de combustible es el agua que se expulsa por el sistema de escape. Además, al emplear energías renovables para separar el hidrógeno de otros elementos, el proceso en su conjunto está totalmente libre de emisiones, por lo que se considera una energía eficiente y sostenible para con el entorno. Al mismo tiempo, el suministro de hidrógeno está asegurado, ya que es el elemento más abundante del Universo y, por ende, de nuestro planeta.

Otro de los beneficios de los coches de hidrógeno es su gran autonomía. En el nuevo Toyota Mirai, el consumo es tan reducido que puedes recorrer hasta 650 kilómetros libres de emisiones con la carga de sus depósitos de hidrógeno, repostando a 700 bares de presión. Además, el vehículo limpia el aire al circular. La entrada de aire cuenta con un filtro de tipo catalizador, una innovación de Toyota. Al entrar el aire en el vehículo para alimentar la pila de combustible, la carga eléctrica del filtro de tela no tejida captura las partículas microscópicas contaminantes, como el dióxido de azufre, óxido de nitrógeno y partículas PM2,5. El sistema consigue eliminar entre el 90 y el 100% de las partículas de entre 0 y 2,5 micras de diámetro del aire que pasa por el sistema de pila de combustible.
¿Qué desventajas tiene un coche de hidrógeno?
Aunque los coches de hidrógeno presentan numerosas ventajas, también tienen algunas desventajas. La falta de una infraestructura adecuada para repostar es una de las principales desventajas de los coches de hidrógeno. Aunque Alemania cuenta con 500 estaciones, otros países como Suecia, Noruega o Reino Unido están en vías de desarrollo para dotar a estos vehículos de la infraestructura necesaria. En España, hay seis hidrogeneras ubicadas en Albacete, Ciudad Real, Huesca, Zaragoza y Sevilla. Además, el coste de producción de hidrógeno es aún elevado en comparación con otros combustibles.
¿Qué función desempeña en el futuro los vehículos de hidrógeno?
A pesar de las desventajas, los coches de hidrógeno se presentan como una alternativa ecológica a los motores de gasolina y diésel. Aunque el vehículo eléctrico y el de hidrógeno se presentan como la base de la movilidad del futuro, el coche de hidrógeno sigue siendo más desconocido para el gran público debido a la falta de información sobre él en comparación con el eléctrico. Sin embargo, varias marcas han apostado por el coche de hidrógeno, y algunas han estado trabajando en ambas soluciones ecológicas.

Toyota, por ejemplo, ha estado trabajando con la pila de combustible desde 2002 y ha anunciado que sacará su primer coche eléctrico en 2021. La empresa japonesa lanzó su modelo Toyota Mirari en 2014, mientras que Honda comercializó el primer coche de hidrógeno en 2008 con su FCX Clarify. Otros fabricantes de coches de hidrógeno incluyen Hyundai, que lanzó el Hyundai ix35 Fuel Cell en 2013 y el Hyundai Nexo en 2018, que fue el primer coche de pila de combustible matriculado en España.
¿Qué tan seguro es un coche de hidrógeno?
La seguridad es una de las principales preocupaciones de los conductores. En el caso de los coches de hidrógeno, la seguridad está garantizada por los fabricantes, que realizan pruebas exhaustivas para garantizar la seguridad de los vehículos. Además, el hidrógeno es un gas incoloro, inodoro e insípido, por lo que no presenta riesgos para la salud en caso de fugas. Los depósitos de hidrógeno están diseñados para soportar impactos y altas presiones, y los sistemas de seguridad están diseñados para evitar fugas y explosiones.
Nuestro consejo
Aunque los coches de hidrógeno presentan algunas desventajas, como la falta de infraestructura para repostar, su papel en el futuro de la movilidad sostenible es indudable. La eliminación de las emisiones de CO2 y la posibilidad de obtener hidrógeno a partir de fuentes de energía renovables hacen que los coches de hidrógeno sean una alternativa ecológica y eficiente a los motores de gasolina y diésel. Además, la seguridad de los coches de hidrógeno está garantizada por los fabricantes, que realizan pruebas exhaustivas para garantizar la seguridad de los vehículos. En definitiva, el coche de hidrógeno se presenta como una tecnología que ofrece multitud de beneficios y representa una revolución en la industria del automóvil y en la sociedad en general.




