El mantenimiento de un vehículo eléctrico es mucho menor que un vehículo con motor térmico, pero aún así necesita de un mantenimiento que pasamos a describir a continuación. En primer lugar, la batería debe ser revisada y cargada periódicamente para mantener al máximo su capacidad. Además, los sistemas de frenado deben ser revisados y mantenidos para que funcionen correctamente. Por último, es importante controlar el estado de los neumáticos, asegurándose de que estén bien inflados para el mejor rendimiento y la menor resistencia al rodar. Esto ayudará a maximizar la autonomía del vehículo y maximizar la seguridad.
1. Chequeo del estado de la batería:
Como cualquier vehículo, los autos eléctricos llevan una batería convencional para la alimentación del ordenar de abordo, luces y demás. Por tanto hay que comprobar el estado de carga de la batería, el estado de los bornes y el estado de los cables.

Como comentábamos anteriormente, es una batería separada de la batería que mueve el motor del vehículo, para alimentar la unidad de accionamiento eléctrico, que es lo que hace que el auto se mueva. Esta celda de combustible debe ser inspeccionada visualmente para ver si hay daños o desgaste. Además, los niveles de líquido deben ser inspeccionados para asegurarse de que estén en el nivel correcto. Si hay una baja presión, la celda de combustible debe ser rellenada con el líquido adecuado. Esto debe ser hecho por un profesional calificado.
2. Revisión del sistema de frenos:
Comprobar el estado de los discos de freno, los frenos de tambor, los frenos de aire, los fluidos de frenos y los niveles de presión.
Una vez que todas las partes de los frenos hayan sido inspeccionadas, es importante asegurarse de que los frenos estén bien alineados. Esto significa que los discos y las pastillas deben estar al mismo nivel, para que el nivel de contacto sea el adecuado. Si las pastillas están desalineadas, el rendimiento de los frenos se verá afectado.

Por último, es importante comprobar el aceite de los frenos para asegurarse de que está a un nivel aceptable. Esto ayudará a asegurar una buena lubricación de los componentes del freno para evitar desgaste excesivo. El aceite de los frenos también debe ser cambiado cada cierto tiempo para mantener unos frenos eficientes y seguros.
3. Inspección de la suspensión:
Comprobar el estado de los amortiguadores, los brazos de control, las barras estabilizadoras y los resortes. Además, se deben revisar los componentes del sistema de suspensión como los brazos de suspensión, los bujes, los pernos de suspensión, los anillos, las arandelas, los ejes y las tuercas, así como los componentes de los amortiguadores como los pistones, los anillos, los resortes, los muelles y los cojinetes. También es importante examinar los estabilizadores de dirección para asegurarse de que estén libres de desgaste, daños y corrosión. Se deben inspeccionar los tubos de dirección y los cojinetes para asegurarse de que estén en buen estado. Por último, se deben inspeccionar los manguitos de la suspensión para verificar que estén en buen estado y libres de fugas de líquido.
4. Revisión del sistema eléctrico:
Comprobar el estado de los cables, conectores, interruptores y sensores.
Debe asegurarse de que los cables estén aislados, no seccionados ni dañados, los conectores deben estar libres de suciedad y sin daños, los interruptores deben ajustarse correctamente y los sensores deben estar conectados a la parte correspondiente para que funcionen correctamente. Una vez completado todo esto, el sistema estará listo para ser probado.
5. Chequeo de los neumáticos:
Comprobar el estado de los neumáticos, el aire, la presión de los neumáticos, la profundidad de los tacos, el alineamiento y el balance.
6. Chequeo del sistema de refrigeración:
Si hay refrigeración hay que comprobar el estado del líquido refrigerante, las mangueras, los radiadores y los ventiladores que haya. Muchos coches eléctricos carecen de sistemas de refrigeración.
7. Revisión general del vehículo:
Comprobar el estado general del vehículo, incluyendo los faros, los limpiaparabrisas, los espejos retrovisores y el estado de la carrocería.




